Preguntas “encuarentenadas” a las autoridades

Hoy se cumplen 143 días de cuarentena en Punta Arenas, desde que el 2 de abril comenzara el primer confinamiento. Desde ese día hasta ahora -poco más de ocho meses- los habitantes de la comuna hemos pasado el 64% del tiempo confinados. ¡El 64%!

Harta agua ha pasado bajo el puente desde el inicio de la pandemia; toda una experiencia, inesperada, por cierto. Una prueba de fuego para todos, pero más, como siempre, para los sin poder ni dinero.

Ya hastiado de esta segunda cuarentena (día 107), se me vienen hoy a la cabeza varias preguntas a las autoridades regionales:

– ¿Por qué hay gente de Punta Arenas de vacaciones en otras zonas del país si de las comunas en cuarentena sólo se puede salir por cuatro motivos: traslado a domicilio, viaje laboral, tratamiento médico y asistencia al funeral de un familiar?

– ¿Dónde se cortan el pelo nuestras autoridades si todas las peluquerías tienen prohibición de funcionamiento y no existe ningún permiso para que los peluqueros atiendan a domicilio?

– ¿Por qué el alcalde viaja a Santiago a “negociar” medidas de desconfinamiento y no conversa directamente con las autoridades de la región (intendenta, seremi de Salud, etc.)? ¿No tienen éstas poder de resolución?

– ¿Por qué permiten que algunos grandes locales de la Zona Franca coloquen góndolas con algunos paquetes de arroz, para poder abrir sus puertas como “comercio esencial”, cuando en realidad lo hacen para seguir vendiendo sus artículos electrónicos, muebles y ropa (su negocio verdadero)?

– ¿Por qué mejor no permitir la apertura de todo el comercio y fiscalizar duramente el cumplimiento de los protocolos al interior de ellos (aforo por metro cuadrado, por ejemplo), y para aquellos comerciantes que sean sorprendidos no cumpliéndolos, multa y clausura?

– ¿Por qué Punta Arenas sigue con este toque de queda brutal a las 20 horas, el que ya se prolonga durante 67 días, constituyendo un abierto atentado a la salud de las personas en esta época del año en Magallanes, con más horas de luz?

– ¿Por qué en cuarentena se permiten grandes aglomeraciones en supermercados, con filas interminables, y sin embargo, no se puede ingresar a un parque nacional, de los varios que existen en la zona?

– ¿Por qué no se puede trotar ni dar paseos en solitario? (he visto a extenuados perros pequeñitos trotando junto a sus dueños, no acostumbrados a estos trajines, exponiendo su salud; sin embargo, única forma que tienen muchas personas de salir a hacer deporte).

Concluyo con la siguiente idea: en Punta Arenas hay dos cuarentenas: una defendida a rajatabla por las autoridades, esa de la draconiana normativa del Paso 1; y otra, la de la realidad, la de los habitantes que, agotados de las restricciones, realizan día a día pequeños (y también grandes) actos de sublevación.

Autoridades de la región: sólo termino diciendo que no hay peor poder que aquel que se ejerce desde la vereda de las apariencias y el autoengaño (léase, haciendo el loco), desde el discurso vacío que causa risa y rabia. Y consideren esto: la pérdida de credibilidad e inacción al final siempre, siempre, pasan la cuenta.

(Comparte si estás de acuerdo)

PD: Si tienes más preguntas a nuestras autoridades, compártelas en los comentarios.

¿Por qué el alcalde

viaja a Santiago a “negociar” medidas de desconfinamiento y no conversa directamente con las autoridades de la región (intendenta, seremi de Salud, etc.)? ¿No tienen éstas poder de resolución?

Visit

Make Yourself at Home

¿Dónde se cortan el pelo nuestras autoridades si todas las peluquerías tienen prohibición de funcionamiento y no existe ningún permiso para que los peluqueros atiendan a domicilio?

¿Por qué Punta Arenas sigue con este toque de queda brutal a las 20 horas, el que ya se prolonga durante 67 días, constituyendo un abierto atentado a la salud de las personas en esta época del año en Magallanes, con más horas de luz?

Food & Drink

Nulla quis lorem ut libero malesuada feugiat sollicitudin molestie malesuada.

Open Spaces

Nulla quis lorem ut libero malesuada feugiat sollicitudin molestie malesuada.